Buen camino…

…en la vida. Buen camino en la vida. Así me despidió Miguel* esta mañana, mientras me daba un cálido y sentido abrazo. Y es que la semana pasada inicié un camino hacia Santiago propio, hilvanado de una manera pero cosido de otra. Cosido y decorado con retazos de colores y retales de matices, que sólo comprenden aquellos que se atreven a parar y escuchar.

Juan, otro peregrino, comentó que las personas que diseñamos las etapas a nuestra manera somos diferentes. Y quizás tenga razón. Sin darme cuenta, dibujé mi camino con ganas de cuestionar la línea recta, de avanzar sin moverme, de retar a lo esperado.

Por eso hay abrazos que hacen que me sienta escuchada, que me ayudan a latir con más ganas, que hacen que me sienta un poco más conectada a las personas. Y hoy he tenido la inmensa suerte de recibir dos, así que sí, estoy profundamente agradecida a la vida por este cruce de caminos.

Gracias a ambos y buen camino en la vida.

* Miguel es el impulsor de O recuncho do peregrino, albergue que os recomiendo visitar si pasáis por Redondela, dirección Arcade.