edificios de ciudad

La mentira es de color verde

La mentira es esa manzana impoluta que por dentro está podrida.

Es una partida al solitario
cambiando el palo de las cartas.
Es jugar con los dados trucados
en una partida a muerte al kiriki.
Es una tarde de ronroneo barato.

La mentira sube por la garganta como la espuma del cava
hasta que rebosa el vaso
y lo desborda.
Y ya nada puede frenarla.
Nadie puede frenarla.
Ni siquiera tú.

La mentira es ese escupitajo sucio que disparas,
esa saliva pastosa que sale por la comisura de los labios
cuando por dentro ya no puedes tragar más,
cuando te ahogas con tus propias balas,
con tus propias babas.

A veces se confunde con rabia
pero no,
no es rabia.
La rabia aflora roja y salvaje
como las moras,
como la sangre cuando hierve por mis venas.

La mentira es esa impoluta manzana verde,
verde como el color de tus ojos.